Salar de Uyuni - Paisaje incomparable

By Jurley

Cuando a uno le hablan de Bolivia, uno piensa inmediatamente en La Paz, en esa ciudad de 3.640 mt, a la que uno tiene miedo llegar, porque sí uno cree que Bogotá es alto, imagínese mil metros más de altura. La falta de oxígeno, se siente, pero hay varias formas de superar el problema, pastillas (Sorichipill) o un delicioso té de coca y manzanilla.

Mi recorrido inició en Bogotá, luego un par de días en Lima (de lo que también les contaré en otro post) y luego un vuelo tranquilo, de dos horas a la Paz. Esa escala aunque fue más barato que volar desde Bogotá directamente, tiene un costo oculto, la altura, no es lo mismo volar desde la altura de Bogotá que desde el nivel del mar de Lima.

tren Bolivia

Ahora, en Bolivia está uno de los tesoros del mundo, el Salar de Uyuni, un vasto "desierto" de sal. Uno no sabe cómo, un país sin acceso al mar, tiene un lugar así. Hace muchos años, el lago Titicaca abarcaba un vasta extensión, entre Bolivía y Chile, producto de movimientos telúricos y otros fenómenos, en Uyuni quedo solo la sal y accesos subterráneos de agua cargada de minerales. ¡Es un sitio que hay que visitar sin duda!

Hay varias formas de llegar a Uyuni, por Perú, por Chile o desde la Paz. Esta última fue la ruta que escogí para este viaje. Fue una travesia corta, por cuestión de tiempo, no obstante, conocí cosas espectaculares y sé que volveré por una experiencia completa.

De la Paz a Uyuni tomé un bus que sale todos los días alrededor de las 8 p.m., se puede comprar un paquete en una agencia o acercarse a la terminal y comprar el pasaje, además hay que pagar un impuesto ahí mismo en la terminal. La travesía son alrededor de 9 horas, los buses son con cama o semicama, recomiendo el primero. Se llega a Uyuni sobre las 5 am - 5:30 am. En mi caso, había comprado el paquete en una agencia, pero si no, al llegar a Uyuni hay muchas personas de diversas agencias esperando para ofrecer paquetes de un día, de tres o cinco días.

Quien me recogió me llevó a desayunar y ahí mismo alquilan los baños (por un peso boliviano) para bañarse. En Bolivia el acceso a Internet es limitado, lo cual, hace que uno disfrute la conversación con las personas que conoce y los lugares que se encuentra a su paso. En el sitio del desayuno, se encuentra una oferta variada de alimentos, nada típico, desayunos convencionales (huevos, chocolate, té, café, sandwich, ...) La señora que me atendió fue súper cordial además de divertida.

Muy cerca de este sitio, se ubican las agencias que es a donde uno tiene que desplazarse para que lo lleven desde el pueblo hasta el desierto. Los carros, son camionetas 4x4, algunas algo viejas. Mientras esperaba el carro, estuve caminando por los alrededores de la plaza de mercado, es pequeño, con parte de la historia de Uyuni, ciudad minera por excelencia como en toda la zona del Potosí.

Una vez llegó el carro, me subí y conmigo iban 4 argentinos y 2 chilenos, e inició el recorrido hacia el salar. La primera parada es el cementerio de trenes, en la época de auge de la minería en Bolivia, que colapsó hacia los años 40. En este sitio, se hace una parada de media hora en la que se toman fotos y el conductor (que también es el guía y el cocinero), en nuestro caso, nos contó un poco de historia de la ciudad.

De vuelta en el carro, el destino es el Salar. Cuando uno llega al Salar ve un vasto terreno blanco y brillante por el reflejo del sol, aunque Uyuni está 3.700 metros sobre el nivel del mar, no se siente frío, por el contrario, se siente calor. Es importante tener protección solar, un sombrero o similar y usar gafas oscuras. Mantenerse hidratado.

salar de Uyuni

La siguiente parada es una fábrica de sal, ahí nos mostraron el procesamiento y fluorización. Ahí mismo, hay un monton de tiendas pequeñas para comprar dulces y souvenirs. Yo encontré joyeros hechos en sal y algunos tejidos, no es muy caro.

La primera parada en el desierto, es en el Hotel de Sal, aunque ya no funciona como hotel, es un espacio para almorzar. Y justo al lado se construyó un monumento del Rally Dakar, que empezó a realizarse en el salar en el 2015. Al otro lado del hotel, hay un lugar en el que los viajeros dejan sus banderas, hay de muchos países del mundo por lo que llevar una es buena idea!

Mientras estábamos tomándonos fotos fuera hotel, el guía-conductor servía el almuerzo - quinua, carne, ensalada, ... todo preparado por su esposa. Estuvimos como una hora ahí hablando.

Nuestro guía nos llevó hacia un sitio en el desierto para las "fun pics" ... Hay que tener a la mano cosas como botellas, latas de pringles, figuras de animales como dinosaurios, leones, llamas ... Fue muy divertido este tiempo, tratando de lograr esas fun pics, que en serio requieren mucho esfuerzo, desde acostarse en el piso, para lo cual es bueno tener sobre que apoyarse, mantener una posición un buen rato...

Luego nos dirigimos a la isla del pescado, que es una formación montañosa en la mitad del desierto, llena de cactus. Se puede subir a la parte alta de la montaña, se debe pagar para el acceso. Sí no se sube en la parte inferior hay un kiosko, en el cual se puede esperar mientras se disfruta del inicio del atardecer.

Desde isla pescado, se inicia el regreso a Uyuni, sí el plan es de un día como en mi caso. A mitad del camino, paramos para tomar las últimas fotos, las del atardecer de Uyuni, es surreal. Los colores son impresionantes y bellos.

Finalmente, de regreso a Uyuni para tomar el tren de vuelta a la Paz.

El recorrido

Galería

No olvides

  • Hay que tener a la mano cosas como botellas, figuras de animales como dinosaurios, leones, llamas para las fun pics

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